martes, 14 de marzo de 2017

SITUACIONES ONLINE Y OFFLINE

Con esta entrada quiero mostraros tres situaciones en las que me encuentro conectada a internet y tres situaciones en las que me encuentro totalmente desconectada de todas las redes.

TRES SITUACIONES EN LAS QUE ME ENCUENTRO ONLINE:
  • WhatsApp: Esta aplicación la suelo utilizar para hablar con amigos o con familiares. La mayoría de las veces la utilizo como forma de ocio, pero es cierto que para realizar trabajos o en periodo de exámenes la utilizo bastante para comunicarme con mis compañeros y resolver dudas.
  • Youtube: Esta web la utilizo para desconectar. Suelo escuchar música mediante esta plataforma, además de ver vídeos sobre temas que me parecen interesantes. No suelo pasar mucho tiempo aquí, solo cuando estoy en casa y tengo algo de tiempo libre.
  • Escribir en mi blog: El blog lo utilizo, únicamente, para realizar trabajos de la universidad. Todos los trabajos los plasmo aquí. Para así tener todas las reflexiones recogidas y visibles.


TRES SITUACIONES EN LAS QUE ME ENCUENTRO OFFLINE:
  • Leer: Leo para evadirme y para despejarme del estrés. Sobretodo leo en verano que es cuando más tiempo libre tengo, pero me gusta leer a las noches, antes de irme a dormir. Cuando me engancho a un libro puedo tirarme horas y horas leyendo.
  • Tomar un café: Cuando voy a tomar un café sea con quién sea no suelo utilizar el móvil, a no ser que tenga que contestar algún mensaje. A mi no me gusta quedar con alguien y que sienta que le hace más caso al móvil que a mi, así que yo intento no hacerlo.
  • Ver la tele: Lo hago para despejarme de todo el día. Suelo ver series, enterarme de lo que ha pasado en el mundo y ver programas que me entretienen.


Las situaciones online es cierto que si abusas de ellas pueden ser perjudiciales, pero en mi caso creo que se utilizarlas en la justa medida. Estando online puedes comunicarte al instante con quien quieras, ya tengas una urgencia o quieras hablar con alguien a distancia. Además puedes compartir o publicar cualquier cosa y llegar a un numero innumerable de personas. Por otro lado, cuando estas online, las relaciones sociales son mucho más ricas y puedes desconectar de todos los estímulos de lo online.

miércoles, 22 de febrero de 2017

GÉNERO Y EDUCACIÓN



¿Por qué a una mujer siempre se le relaciona con trabajos de cuidado? ¿Por qué un hombre no puede cuidar y educar a un niño igual o mejor que una mujer? Estas son las preguntas que me han llevado a realizar este Gif.


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Todos podemos observar que un sector de la sociedad no ve del todo bien la participación del hombre en este tipo de quehaceres. En educación infantil y en educación primaria, aunque más en el primero, es raro encontrar hombres trabajando en las aulas. Casi siempre les vemos en posiciones de mandato, como en el equipo directivo.

Puesto que parte de los españoles no ve apropiado que un hombre realice el trabajo de educador sobretodo con niños pequeños, algunas escuelas infantiles no admiten a hombres para este tipo de puestos.

Generalmente tenemos asumido que este es un trabajo para mujeres. He llegado a leer frases como ``Las mujeres son maestras por instinto´´, es decir, que únicamente es algo innato y biológico en nosotras. O escuchar que a muchas familias no les transmite confianza el hecho de dejar a sus hijos pequeños a cargo de un hombre.

Lo que no saben es que los varones pueden realizar el mismo trabajo que una mujer. Hombres y mujeres poseemos la misma formación, y por tanto tenemos los mismos conocimientos y capacidades para desempeñar este trabajo independientemente del sexo.

Este país necesita romper con estos estereotipos. En Finlandia, uno de los países más avanzados en cuanto a educación, se implantaron medidas de discriminación positiva para favorecer la admisión de hombres en los puestos de docencia.


Por tanto, necesitamos un proceso de cambio. Es necesario enseñarles a las familias y a la sociedad que la educación de los niños y niñas la puede realizar tanto un hombre como una mujer, indistintamente de su género. Los niños/as serán los principales beneficiarios de está diversidad, ya que todas las personas nos pueden aportar cosas beneficiosas e interesantes.

RELFEXIÓN 3

La institución escolar, en su forma actual, es a la vez institución capitalista y patriarcal.
En las últimas décadas el carácter capitalista de la educación ha sido ampliamente analizado en multitud de trabajos y se ha podido observar que no existe una modalidad única de escuela capitalista, sino que cada período histórico y cada sociedad concreta presentan unas modalidades particulares. Exactamente lo mismo sucede con el carácter patriarcal, se produce una evolución del tratamiento dado a niños y niñas, a lo masculino y lo femenino.
A partir de la Ley General de Educación de 1970 se generaliza la enseñanza mixta en las mismas aulas, se unifican los programas por desaparición de las asignaturas especiales, los porcentajes de alumnas en todos los niveles superiores a primaria aumentan.
Pero tras los datos obtenidos se ha podido descubrir que la persistencia de los rasgos patriarcales en  la nueva conceptualización teórica y la nueva metodología, aunque en menor medida,  aún se mantienen.
Los actuales códigos en las instituciones educativas son la característica más general y constante que aparece en el análisis de los registros verbales obtenidos durante las clases, ya  que el término genérico utilizado para el conjunto de la clase es siempre niños; los maestros/as lo utilizan frecuentemente incluso en casos en que se dirigen específicamente a de niñas. Además se muestra que en las formulaciones de los maestros/as, el código de género femenino está afectado por una negación constante, perfectamente identificable en el uso del lenguaje. Así pues, vemos aparecer un primer rasgo del código de género: la negación sistemática de toda conducta que remita al estereotipo de la femineidad. Formalmente los maestros/as consideran iguales a niños y niñas, o así lo afirman. Pero esta igualdad es entendida en forma tal que todos los alumnos deben ser considerados como niños. La igualdad no surge por integración de las características de ambos géneros, sino por negación de uno de ellos. No se generaliza un modelo andrógino, sino que se universaliza el modelo masculino. No hay coeducación, sino asimilación de la niña a la educación considerada modélica, la del niño. Y ello, no porque se desconozca la existencia de unas formas de comportamiento típicas del género femenino, sino porque éstas están consideradas como inferiores, devaluadas, y, por tanto, se trata de corregir y borrar su expresión.
La idea de la igualdad sería la de librar a las niñas de unas conductas y actitudes estúpidas, y formarlas para que asimilen las conductas y actitudes de los niños. Si esta igualdad fuera llevada hasta sus últimas consecuencias, estaríamos frente a un código de género único.
En la práctica, la creencia de la igualdad decae, y la insistencia en la adquisición de competencias escolares es menor para las niñas, sobre todo en los momentos referidos a los aprendizajes técnicos y a la adopción de hábitos intelectuales, aunque se trate de aprendizajes y de hábitos tan fundamentales como los que se transmiten en la etapa de infantil.
El eclipse del género femenino no implica tan solo la corrección de actitudes en las niñas; implica también, y de forma aún más radical la corrección de actitudes en los niños, especialmente en los casos en que se producen manifestaciones sentimentales o de debilidad confesada. Pero solo frente a ciertos comportamientos. El tipo de comportamientos en los niños es corregido frecuentemente en forma silenciosa por el maestro/a, como algo que no debe mencionarse, que no debió producirse y de lo que el propio niño no debe tomar conciencia.
Se puede observar en las estadísticas que el tema niños/niñas es difícil de tratar, incómodo. Es una cuestión que nunca ha sido abordada en el período de formación del docente, y en la cual, por tanto, éste/a debe improvisar sus propias opiniones, en un ámbito en el que se sienten inseguros. El análisis de las entrevistas muestra que estas opiniones se configuran a partir de la repetición tópicos tradicionales, que insisten en las diferencias entre ambos sexos, a los que se superponen tópicos más modernos, que insisten sobre la necesidad de igualdad formal, como exigencia política. La propia confusión del docente y la inseguridad en el tema hace que el maestro/a a lo largo de la entrevista utilice el recurso de negar cualquier forma de clasificación de grupo a diferencias individuales, recurso que remite a unos argumentos mucho más manejables, porque reposan en distinciones y valores ampliamente aceptados, menos resbaladizos que la distinción por sexos.

Conseguir que los comportamientos y actitudes del género femenino  se conviertan en una posibilidad universal es un paso necesario para destruir el sesgo patriarcal del sistema educativo, tal como se produce en la actualidad. Tarea que, por supuesto, no recae solo en  los enseñantes ya que únicamente puede llevarse a cabo si en conjunto la sociedad cambiara, siendo la escuela la base de este cambio.

REFLEXIÓN 2

Capítulo 4 ¿Cómo aprendes a ser maestra?

Este texto trata de explorar y de analizar la cuestión del género en un trabajo llevado a cabo sobre la construcción de identidad del profesorado de Educación Infantil, así como hacer  una reflexión y un análisis en la temática del género en esta etapa de la educación. Está claro que la presencia masculina en las aulas sigue siendo minoritaria, en donde tradicionalmente es el sexo femenino el que prevaleció y el cuerpo de hombre en la Educación Infantil está fuera de lugar. La escuela genera regímenes hegemónicos de masculinidad y feminidad.

Por lo tanto, este texto pretende explorar este terreno de interacción y de conflictos en la educación infantil, aportando una reflexión crítica que puede ayudar a desconectar las diferencias que regulan el género y explorar las actitudes, conductas, prácticas y caminos que no son entendidos a través de las categorías tradicionales de identidad masculina y femenina. El objeto de la investigación, era conocer cómo se construían en los primeros años de trabajo los maestros y los maestros.

En la investigación desarrollada, la entrevista fue uno de los recursos utilizados para la recogida de los datos. Se entrevistó a 6 docentes jóvenes de Educación Infantil, entre los que había uno masculino. Se trabajó con grupos de diferentes sitios de España, donde participaron 16 docentes principiantes de Educación Infantil. En grupos cada maestra y el maestro expusieron razones sobre la profesión que desempeñaba, hablaban de sus recuerdos en la escuela, su formación universitaria, o su inserción en la escuela como referente de lo que son. Sin embargo, de forma más relajada cuando no había grabadora fue cuando apareció el tema de  “la sospecha”, la sospecha bajo la que se encuentran muchos de los docentes masculinos en la Educación Infantil. De la entrevista con el maestro Juan se hablaron temas generales y amplios donde no se encontraron diferencias con las conversaciones mantenidas con sus compañeras. Pero cuando Juan hace referencia a la inseguridad del maestro o maestra se refiere al tema del género. Juan comenta la presión que sienten los maestros y maestras siempre observados y cuestionados, con la sombra de la amenaza de ser denunciados o el miedo de ser castigados por la sospecha de no hacer bien su trabajo con niños y niñas menores de edad y la fragilidad de la infancia.
Acaba confesando el cuidado que debe tener con los niños y niñas a la hora de mostrar sus sentimientos, ya que una mujer puede dar un abrazo, o un beso o una caricia a un niño o una niña que no hay problema, pero cuando lo hace un maestro, cuidado. Si una madre se le cruza y dice que lo que ha hecho son tocamientos o algo por el estilo ya tiene que defenderse de algo que no ha existido, entonces se haya desprotegido. Esto repercute en el comportamiento y hace cambiar la actitud del docente que pasa de ser un “buen profesional” a un” profesional” simplemente por si acaso, para que no le pase nada.
Cuando se pregunta al maestro si él realmente está siendo el maestro que quería se vuelve a mencionar la condición de ser chico en una profesión actualmente femenina. Se centra en el contacto corporal, en una cuestión que tiene relación con el papel del hombre en la escuela infantil pero se refiere más al modelo educativo donde la relación afectiva con el niño y la niña está ausente relación afectiva- cariño. "Los cojo, los besos... hay gente que no ha dicho cuidado, que a ver qué van a pensar". Resulta curioso que en las escuelas se trabaje la multiculturalidad, la igualdad, el respeto, la diferencia, etc. Y sin embargo se eduque de forma contradictoria. La enseñanza no solo está en lo que se dice, también se enseña desde aquello que no se dice y lo cierto es que entre maestros y maestras sigue enseñando mayoritariamente las mujeres, en la Educación Infantil.

Y existen muy pocas personas de culturas diferentes. De forma que si las maestras aprenderían a partir de sus valores y experiencias y si pertenecen a una misma sociedad, a una misma cultura, o a un mismo sexo, ¿cómo esperamos evolucionar, mejorar, avanzar o cambiar? No se trata de prestar atención a una situación que no deberíamos de considerar normal, sino de entender que al aceptar una educación infantil femenina es permitir que permanezca en nuestra cultura la profesión de educar en la infancia como una profesión del cuidado asignadas a las mujeres, esta posición ante este tema nos lleva a reclamar un panorama más diverso y rico para todos.

A continuación se desarrollan unas investigaciones en la que cuentan una historia sobre una maestra de Educación Infantil. Además, la construcción de la identidad y sobre la perspectiva que tiene la sociedad hacia los maestro en una profesión femenina.

En este apartado nos cuentan la historia sobre las dificultades que una maestra de Educación Infantil vivió. Leire era profesora de Educación Infantil, quería innovar, implicarse en otras actividades relacionadas con tareas de aprendizaje a través del juego. Pero esto no podía llevarlo a cabo puesto que estaba sola en clase y tenía a cargo a 18 niños y niñas, esto reducía su papel a ser una cuidadora, ya que sino se encargaba de los cuidados básicos de los niños recibiría quejas por parte de los padres como de las mismas compañeras del centro.

Partiendo de esto se podría decir que Leire se encuentra en dos posicionamiento: uno el de la abuela-compañeras y otro su pensamiento reflexivo. Esto permite comprender la propia dinámica construccionista de la identidad. Cómo se negocia y se perfila tanto a nivel social como a nivel individual la identidad, donde se contrasta lo que se quiere y se puede hacer. A la vez que se interactúa con miembros de la comunidad educativa, donde se comparte o no determinadas expectativas sobre lo que son sus obligaciones y deberes.

Además, de tener claro la aceptación o no de ese posicionamiento. Es por ello que se debe de romper con el rol tradicional de los docentes, esto supone una reivindicación de otra finalidad de la tarea de las docentes de las Educadoras Infantiles, orientadas al aprendizaje.
A partir de esto se quiso elaborar una investigación sobre si en la formación de educación infantil algún alumno (chico) había observado diferencias de algún tipo por no ser chica que se formaba en este ámbito ya que es una formación femenina. Esto no tenia ningun problema en la formación pero en el contexto escolar y en la sociedad se percibe esa diferencia. Al mismo tiempo que se percibían estas diferencia la escuela contribuía a la Constitución de cuerpos dóciles y sometidos. Por una parte se tenían a hombres maestros que cuando se gradúan pasan a formar parte de una profesión femenina, puesto que tienen que seguir con las normas establecidas. Por ejemplo “ponerse la bata”. Por otro lado, estaban las mujeres en contra de esta docilidad; nuevos esquemas de feminidad.

La finalidad que tiene esta investigación es que las escuelas prefieren no enfrentarse a preguntas complejas y deciden continuar con lo ya marcado. Se podría decir, que actualmente existen variaciones tanto en el ámbito académico como en los tipos de familias. Esto nos permite darnos cuenta de la importancia de lo social en la configuración identitaria, y de hacernos conscientes de la no neutralidad de nuestras acciones cuando formamos a futuros maestros de Educación Infantil. Por último nos dice que para ser un buen profesor, no existe más que la experiencia y el día a día con los niños y niñas, es decir que a través de la práctica aprendemos a ser maestros y que en vez de tener pensamientos negativos sobre la incorporación de profesores de  infantil se debe reflexionar y verlo desde otra perspectiva, en la que ello, ayudará a la diversidad y a ver las cosas desde otro punto y no desde el punto tradicional.